¿Es bueno darle leche a un perro o a un cachorro?


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perro y leche mala

Muchos pueden ser los motivos por los que un cachorro necesite tomar leche durante sus primeros días de vida. Una camada muy numerosa puede resultar en falta de capacidad de la propia madre para poder alimentar a todos sus cachorros correctamente o simplemente, que la perra sufra de ausencia de leche materna o problemas mamarios, que también puede ocurrir. En estos casos, nuestra primera reacción será proporcionar leche de vaca a estos cachorros, pero, ¿es correcto?

Como ya os comentamos cuando os hablamos de otro mito alimentario como el chocolate, los dueños cometemos frecuentemente el fallo de no pensar en que nuestros alimentos no son alimentos para perros, y por tanto, no están diseñados a su medida ni pueden ser digerirlos todos de la misma manera que lo hace nuestro organismo. En el caso de la leche, el factor clave es la lactosa. A diferencia de los humanos, los perros no tienen una enzima natural que metaboliza la lactosa.

Esta enzima, que sí está presente en los humanos, convierte la lactosa en glucosa, de forma que puede ser absorbida por nuestro intestino y pasar a nuestro organismo para que pueda aprovechar sus propiedades. En el caso de los perros, al carecer de esta enzima, la leche permanece en su intestino sin digerir, fermentando y provocando una consecuente diarrea e incluso vómitos, que son la consecuencia natural de un alimento no digerido por el organismo.

Solución: Sustituir la leche de vaca por leche para perros

perro leche

Si nos encontramos también ante casos de verdadera necesidad de administrar leche, como puede ser el rechazo de un cachorro por parte de la madre, o un cachorro huérfano o débil será más que recomendado que nosotros le proporcionemos leche, principalmente si hablamos de los primeros días y/o semanas de vida. Para ello existen leches especiales para perro, que podemos adquirir o bien en nuestro veterinario o en tiendas especializadas de animales.

Estas leches no tienen nada que ver con la leche de vaca y son lo más parecido que existe a la propia leche materna canina, llena de nutrientes para que nuestro perro crezca sano. Normalmente son leches en polvo que se disuelven en agua caliente, a unos 40º, y se administran en un biberón especial de tetina blanda, para que se haga el símil de la mama de la madre, así hasta que pase un mes aproximadamente, cuando ya podremos comenzar con otro tipo de alimentos.

Y respecto a los perros adultos podemos decir prácticamente lo mismo. La intolerancia a la lactosa les provocará problemas intestinales y malas digestiones, así que debemos evitar la leche de vaca a toda costa, porque es un producto innecesario para ellos. Y de la misma forma, deberemos evitar también los lácteos y derivados de la leche, igualmente, por su contenido de lactosa. Los perros los comerán de forma instintiva por su olor y/o sabor, pero como ya dijimos, ellos no saben qué les cae bien y que les cae mal antes de comerse un alimento.

7 Comentarios

  1. loula
    • reveil
      • loula
  2. Juan Polo
  3. uma25
  4. Jorge
  5. Jorge

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